De la iniciativa se desprende que el objetivo es garantizar el acceso a una alimentación de calidad nutricional a la población trans travesti en situación de vulnerabilidad a través de transferencias monetarias mensuales para la compra exclusiva de alimentos, constituyendo así un importante avance en la reivindicación de sus derechos en la provincia.
“La población trans es estructuralmente pobre porque se encuentra sistemáticamente excluida de los sistemas formales de educación, lo que la excluye de los mercados formales e informales de trabajo, por lo que se apunta a garantizar el acceso de las personas a la alimentación, además del ejercicio de los derechos humanos en igualdad de condiciones y asegurando el acceso, en igualdad de condiciones y sin discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, a medidas de protección social” explica Argerich en el proyecto.