Recordamos que la inauguración y bendición de la capilla se realizó el martes 23 de noviembre del año pasado, en coincidencia con el Día del Agente Penitenciario.
Este centro de espiritualidad está dedicado a San Maximiliano Kolbe (1894-1941), sacerdote y fraile franciscano conventual que murió voluntariamente en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia, durante la II Guerra Mundial, después de que pidió ser intercambiado por un prisionero a punto de ser ejecutado. Fue un gran promotor de la devoción al Inmaculado Corazón de María y uno de los fundadores de la “Ciudad de la Inmaculada", un complejo religioso construido cerca de Varsovia, que contaba con un seminario, un monasterio, una editorial y una estación de radio.
Es importante destacar que la obra fue llevada adelante con la colaboración del personal, los internos y personas de buena voluntad que contribuyeron a la concreción de este anhelo, con el apoyo de las autoridades del Servicio Penitenciario Provincial.