El ámbito rural de nuestra provincia sigue siendo propicio para que los dueños o contratista de los campos sigan explotando a los trabajadores que prestan sus servicios en la cosecha, pese a los controles que se realizan desde el RENATRE.
Tal como señaló Cowes, tras un control que se realizó en Aconquija, encontraron en un vivero a menores de quince años trabajando por lo que realizaron la denuncia al número 145 (línea gratuita de asistencia y denuncias a víctimas de trata de personas). Similar situación ocurrió en Las Juntas donde pudieron rescatar a ocho trabajadores en un campo de cosecha de nuez. “Les dijeron que iban a cobrar una fortuna y se dieron que no tenían casi producción, los cosecheros son oriundos de las localidades de Loreto y Laprida – Santiago del Estero- y ni siquiera podían pagarse el boleto de vuelta a su casa, ahí tuvimos que intervenir”, señaló el delegado.
Por estas situaciones, las medidas que se empezarán a tomar desde el Registro de Trabajadores Rurales y Empleadores, junto a los referentes de Trata de Personas de la Provincia serán no sólo las sanciones monetarias, sino también la vía judicial. “Con rescatar a niños o trabajadores sin sanción mediante no habrá ningún cambio”, apuntó Cowes.
“Aparentemente algunos empleadores son hijos del rigor, tratan de sacar la cosecha en negro y tenemos que estar encima, por eso aquí tiene que empezar a regir lo penal, es decir, sancionar fuertemente para que esto cambie, sino no va a cambiar. Lamentablemente son viejas mañas, malas prácticas que se siguen utilizando. Aquí no es cuestión de echarle la culpa al contratista solamente, porque el dueño del campo es responsable solidario de la situación, entonces no puede tener desconocimiento de lo que está pasando en su campo”, se explayó el delegado.
Finalmente, dijo que el trabajo no registrado en Catamarca en los campos de cosecha de la nuez, la papa y la ganadería se encuentra por arriba del 50%.