Con la presencia de autoridades del penal, entre ellas el Sub Director Gral. Prefecto General Sergio Gustavo Véliz, Jefes de Áreas, personal y personas privadas de libertad, se vivió la Eucaristía con un espíritu de alegría, venerando al Santo Patrono con fe y esperanza.
La ceremonia litúrgica fue presidida por el capellán, presbítero Dardo Olivera, quien reflexionó sobre la palabra de Dios escuchada manifestando que “Dios quiere germinar y dar muchos frutos en nuestras vidas; él ha venido a traer fuego sobre la tierra, ese fuego que nos saque de la pasividad y nos ponga en constante movimiento al servicio”.
El sacerdote invitó a “vivir a través del testimonio con una mirada puesta en Dios y dejando que el fuego divino vaya quemando todo aquello que no nos permite tener un corazón compasivo y misericordioso para con los demás”.
Resaltó que “el ejemplo y testimonio que nos dejó San Maximiliano Kolbe fue la entrega de su vida por un hermano, por haber tenido un oído atento para escuchar al prójimo y su dolor”.
Fue la primera vez que el personal y los internos celebran el día del patrono San Maximiliano Kolbe en el templo construido en el penal de varones de la localidad capayense.