El camino poseía un tramo de aproximadamente 4 km que estaba totalmente cubierto de nieve, lo que imposibilitaba el tránsito. Si bien es una huella que siempre requiere ser recorrida con extrema precaución y vehículos acordes para ese tipo de terreno, la gran acumulación de nieve hacía imposible la circulación.
A raíz de la solicitud de la entidad que nuclea a los prestadores turísticos locales, Liex-Zijin ordenó inmediatamente a su flota de máquinas viales que procedan a despejarla y de esta manera dar una solución a la problemática planteada. Igualmente desde el Área de Responsabilidad Social recomiendan siempre consultar en la Cámara de Turismo o en las Oficinas de Información Turística de Fiambalá sobre el estado de la huella y las medidas de precaución aconsejables para su recorrido como así también realizar las travesías acompañados de los guías profesionales y acreditados con los que cuenta Fiambalá.
Fuente: El Abaucán

