Una de las infecciones más comunes durante los meses de calor es la gastroenteritis aguda, que es una infección gastrointestinal que se origina por un agente infeccioso (la mayoría de las veces un virus) produciendo la inflamación del estómago e intestino.
En este sentido, los profesionales pediatras explican que los más afectados son los lactantes (menores de 1 año) y los niños de hasta 5 años, por lo que hacen hincapié en la importancia de la vacuna antirotavirus, la cual está incorporada en el Calendario Nacional de Vacunación, gratuito y obligatorio; además, de tener en cuenta las medidas de prevención.
En nuestro país se producen cerca de 1 millón de casos de gastroenteritis aguda por año, de los cuales el 50 por ciento corresponde a niños menores de 5 años. Lo que representa 1 caso por minuto.
Por otro lado, los profesionales señalan que esta infección también puede ser provocada por otros virus, bacterias y parásitos; asimismo, hacen énfasis en que todos los gérmenes productores de gastroenteritis aguda, ingresan por la boca.
Para prevenir esta enfermedad, desde el Ministerio de Salud recomiendan:
· Fomentar lactancia exclusiva hasta los seis meses
· Lavarse las manos antes de preparar alimentos y/o mamaderas, y lavar las manos de los niños antes de comer
· Luego de tocar y cortar carne cruda: lavar muy bien utensilios, cuchillos, tablas y manos con agua y detergente. Además, no usar la misma tabla y mesada donde se manipuló carne cruda
· Las preparaciones con carne picada deben estar bien cocidas y no tener partes rosadas en su interior
· No darle carne picada a menores de 2 años
· Lavar frutas y verduras; cocinar bien los alimentos, en especial carnes y huevos
· Usar agua potable y segura para preparar leche en polvo y no dejar sobrantes de leche en mamaderas
· En el caso de comer fuera de casa, asegurarse que los alimentos estén recién cocidos
· Guardar la comida en la heladera donde se cumpla la cadena de frío
· Evitar que los niños ingieran agua de piletas, lagunas, ríos o mar
Para finalizar, los profesionales resaltan que los adultos responsables estén atentos y ante la presencia de síntomas consultar inmediatamente con el pediatra o centro de salud más cercano. Los más comunes son: vómito, diarrea, y fiebre; también pueden presentar inapetencia y falta de ingesta de líquidos.