En el sector, identificado como Zona de Recreación, parte del hormigón desplegado a modo de sendas, sobre las márgenes orientales del mencionado cauce fue, literalmente, arrasada por las aguas, en una extensión de unos 80 metros aproximadamente.
Expertos en construcciones, ocasionalmente en el lugar, advirtieron que “este avance sobre la margen Este del río no debió hacerse nunca”, enfatizaron, describiendo que “el agua no avanza sobre la margen Oeste, porque los componentes del suelo son mayoritariamente de piedras; en cambio del lado Este, es zona de médano, en su mayor parte de pura arena”.
“La otra salida es construir defensas de hormigón, en los tramos como este, pero son muy cotosas y no tiene sentido en la tan amplia superficie que ocupa la obra”, apuntaron, concluyendo que “esta cercanía al río fue un riesgo innecesario, totalmente carente del más mínimo sentido común”.
Falencias de este tipo se observan en otros tramos de La Costanera, más puntualmente en su epicentro de “los Tres Puentes”, donde la caminería del lugar fue superada largamente por la cota del río, durante el máximo nivel de la creciente”.
Para el ministerio de Infraestructura y Obra Públicas, y la empresa constructora, será cosa de reparar los daños, revisar los planos y, por qué no, dar un repaso a los estudios sobre los componentes de los suelos a la vera de los ríos de montaña.