"Como en el campo hay que hacer de todo, doy fe de su empeño en la cría de cabras y ovejas, y de su destreza hiladora y tejedora. En Belén integraba "Los Chamameceros de Belén", aportando su destreza con el acordeón a piano.

Este grupo fue muy conocido en los festivales y fiestas familiares del interior de Catamarca, especialmente entre los 90 y el 2020. Cuando fue becado para hacer el curso de Agente Sanitario, por alguna situación se demoró el pago de las becas y la persona tenía que vivir, comer y movilizarse. Estaba a 380 km de su casa, de modo que, se juntó para trabajar con amigos y armó un conjunto "chamamecero" que le permitió sobrevivir: "Los Reales del Chamamé", integrado entre otros por Severo Ochoa, hombre de Asampay radicado en la ciudad.

Como nota de color puedo agregar, que su esposa Felisa Cruz fue invitada (por Mirta Presas integraba una Comisión de la Organización del Festival de Cosquín), a dar una capacitación sobre tejido en telar, en los espacios del Festival, corría el año 1996, a donde concurrió Tito para armar los telares y ayudar en lo que fuera necesario.
Había llevado su acordeón y casetes del Grupo Belicho, que escucharon personas que se acercaron al "Taller de Tejido", y se interesaron.
Invitaron a los Chamameceros de Belén, a representar a Capital Federal en la edición 1997 del Festival de Cosquín, una curiosidad que se concretó. Polifacético Tito, miembro muy activo en la Comunidad desde el inicio del proceso de fortalecimiento identitario en la población. Sus últimos 2 años lo encontraron abocado a la Conducción de la Comunidad Indígena de Los Morteritos - Las Cuevas, que lo elegió Cacique, responsabilidad que ejercía al momento de su muerte", el comunicado de la comunidad.