Participaron autoridades civiles, entre ellas la senadora por el departamento Pomán, Carolina Casas, los delegados municipales de Rosario de Colana y Retiro de Colana, Fabián Bazán y Juan Carlos Nieva, respectivamente, el presidente del Concejo Deliberante, Walter Centeno, el comisario inspector Hugo Romero, miembros de agrupaciones gauchas, peregrinos de Mutquín, Saujil, Villa de Pomán y fieles devotos en general.
La Eucaristía fue presidida por el padre Facundo Brizuela, párroco de la parroquia Santa Rosa, con sede en Bañado de Ovanta, departamento Santa Rosa, y concelebrada por el párroco anfitrión, padre Sergio Chumbita, quien tuvo a su cargo la homilía.
En su reflexión, el agradeció a Dios “la posibilidad que nos da de celebrar las fiestas patronales”, destacando “la gracia que se derrama al celebrar a la Virgen”. También puso el acento en “la importancia del rezo de Santo Rosario, pudiendo meditar los momentos importantes de la vida de Jesús acompañados por la Virgen”.
Asimismo, hizo referencia “al pedido del Papa Francisco y de la Conferencia Episcopal Argentina de rezar por la paz del mundo, siendo conscientes de que para pedir paz debemos tener paz nosotros mismos, vivir en paz en nuestras familias y en nuestra comunidad”, dijo.
Luego de la consagración a la Virgen y con el compromiso de rezar el Rosario por la conversión y la paz del mundo, la sagrada imagen volvió a su sitial de honor desde donde protege y bendice a sus hijos.