La decisión fue comunicada oficialmente este domingo, donde las compañías argumentaron que la medida responde a una “imposibilidad material de cumplir con la prestación del servicio por razones económicas”, según señalaron en un comunicado conjunto.
Reclamos sin respuesta y tarifas congeladas
Las firmas explicaron que desde hace más de un año insisten ante el Gobierno provincial por una actualización de tarifas o un esquema de compensación económica que permita cubrir los crecientes costos operativos, pero hasta ahora no obtuvieron ninguna respuesta.
“La ausencia total de respuesta por parte del Gobierno provincial a las insistentes demandas de actualización de tarifa y/o compensación económica… hace inviable la cobertura de los costos y la responsabilidad que implica el transporte de personas”, expresaron.
Las empresas remarcaron que el congelamiento tarifario, sumado al incremento en los precios del combustible, mantenimiento, repuestos y salarios, volvió insostenible la continuidad del servicio bajo las condiciones actuales.
Hasta el momento, el Gobierno provincial no emitió ningún comunicado sobre la situación ni informó si analiza una suba del boleto o un aumento en los subsidios que recibe el sector.
La suspensión genera preocupación entre los usuarios, especialmente trabajadores, estudiantes y personas que dependen diariamente del transporte público para trasladarse. También abre un escenario de tensión en un servicio que ya venía mostrando frecuencias irregulares y quejas por falta de unidades.
Habrá que ver si en las próximas horas el Ejecutivo provincial busca una instancia de diálogo o propone un esquema de emergencia que evite que el sistema quede paralizado. Por ahora, las empresas ratifican que la suspensión comenzará mañana mismo.