Según relataron, el tránsito diario se ve seriamente afectado, especialmente en días de lluvia, cuando los pozos se cubren de agua y se vuelven prácticamente invisibles. Además, denunciaron falta de mantenimiento sostenido y la ausencia de respuestas concretas por parte del municipio, a pesar de los reiterados reclamos.
La situación de la avenida Enrique Ocampo se enmarca en una problemática urbanística más amplia que atraviesa Valle Viejo, donde numerosos barrios y arterias presentan calles deterioradas, baches, hundimientos del suelo y desagües colapsados, producto del paso del tiempo, la falta de obras estructurales y reparaciones precarias que no resuelven el problema de fondo.“Estamos cansados del abandono. Pagamos impuestos, pero las calles están cada vez peor”, expresaron residentes de la zona, quienes reclaman obras integrales y soluciones definitivas, no parches temporales.
Finalmente, solicitaron que las autoridades municipales intervengan de manera urgente, realicen un relevamiento del estado de la avenida y avancen con un plan serio de recuperación vial, que contemple la realidad urbanística del departamento y garantice condiciones de circulación seguras para toda la comunidad.