La emergencia se tornó aún más delicada al conocerse que entre los ocupantes del vehículo se encontraba una bebé de apenas un año y medio, afectada seriamente por la altura y el frío extremo, según informaron a Multimedios Abaucán.
Ante esta situación crítica, el personal municipal actuó con celeridad: la menor fue rápidamente trasladada a Fiambalá para recibir atención médica urgente, mientras que el resto de la familia —el padre y la abuela de la niña— fue asistido por un chofer del municipio con experiencia en alta montaña, quien se puso al volante del vehículo recuperado, dado que el conductor original, el propio turista, se encontraba exhausto y descompensado por la altura y las duras condiciones climáticas.
Gracias al esfuerzo del equipo de emergencia municipal, el operativo culminó exitosamente alrededor de las 4 de la mañana, con todos los involucrados sanos y salvos.