Aunque no hay pruebas científicas firmes que demuestren que el mate provoque directamente acidez o trastornos digestivos, algunas personas sensibles lo experimentan tras tomarlo. ¿La buena noticia? No hace falta dejarlo. Existen formas simples y naturales de seguir cebando sin sufrir después.
¿Cómo preparar el mate para evitar la acidez?
1. Tamizar la yerba
El polvo fino que trae la yerba muchas veces es el culpable de esa molestia. Pasarla por un tamiz o colador ayuda a filtrar ese exceso que irrita el estómago.
2. No uses agua hirviendo
El agua a más de 90 °C intensifica el sabor y también la acción de la yerba sobre la mucosa gástrica. Lo ideal es calentarla hasta 70 u 85 grados: sigue siendo un buen mate, pero más amable con tu cuerpo.
3. Sumá hierbas suaves
En lugar de coco, menta o hierbas fuertes, optá por mezclas con manzanilla o melisa, que tienen efectos digestivos y ayudan a equilibrar la acidez.
¿Tomar mucho mate puede ser perjudicial?
En exceso, sí. Estas son algunas molestias que podés experimentar si te pasás:
- Acidez estomacal
- Daño en la mucosa del estómago y esófago
- Diarrea
- Dificultad para dormir si lo tomás muy tarde
¿Cuánto es “demasiado” mate?
Aunque sea agua con hierbas, el mate es diurético y puede causar deshidratación. Lo recomendable es no superar el litro diario y evitar tomarlo después de las 18:00 para no alterar el sueño.
Mate sí, pero con conciencia. Cuidá tu estómago sin renunciar a ese ritual que forma parte de cada rincón de tu vida.