Durante las madrugadas del 5 y 6 de mayo, la lluvia de meteoros Eta Acuáridas ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más esperados del año, especialmente visible desde el hemisferio sur, donde Argentina tendrá condiciones ideales de observación.
En su punto máximo, se podrán ver hasta 40 meteoros por hora, siempre que el cielo esté despejado y se observe desde zonas alejadas de la contaminación lumínica. Esta lluvia de estrellas fugaces está compuesta por fragmentos dejados por el legendario cometa Halley, que atraviesa el sistema solar cada 76 años.
Los meteoros ingresan a la atmósfera a velocidades superiores a los 60 kilómetros por segundo, lo que genera destellos breves pero intensos que cruzan el cielo con dirección al este. Son rápidos, silenciosos y, muchas veces, sorpresivos.
¿Cómo y dónde mirar?
- Para disfrutar al máximo del fenómeno, los expertos recomiendan:
- Buscar un lugar oscuro, lejos de luces artificiales
- Mirar en dirección este, desde la medianoche hasta el amanecer
- Dejar que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 20 minutos
- Tener paciencia: los meteoros no son constantes, pero valen la espera
Aunque será visible desde varios puntos del planeta, el hemisferio sur —incluyendo Argentina, Chile, Uruguay, Australia y Sudáfrica— tendrá una vista privilegiada por la posición del radiante (el punto desde donde parecen originarse los meteoros) en la constelación de Acuario.
Una conexión con el universo
Las Eta Acuáridas no son solo un fenómeno científico: son también una invitación a mirar el cielo con otros ojos, a recordar que en el silencio de la noche ocurren maravillas que nos conectan con el pasado cósmico. Cada destello es un fragmento del Halley que lleva siglos viajando y, por unos segundos, cruza nuestro cielo.