Los empleados, contratados a través de una empresa de seguridad que mantiene vínculo con el Ministerio de Educación, denunciaron que trabajan bajo condiciones absolutamente precarias: en negro, sin obra social ni aportes jubilatorios, cobrando apenas 200 mil pesos mensuales por jornadas de ocho horas diarias, incluso durante feriados y fines de semana.
Según manifestaron a Radio Valle Viejo durante la protesta , desde hace tres meses no perciben sus sueldos, lo que ha generado una situación crítica para muchas familias que dependen exclusivamente de ese ingreso. Además, señalaron que la empresa para la que trabajan mantiene contratos con el Estado provincial desde la gestión de Dalmacio Mera al frente de la cartera educativa.
Los trabajadores apuntan directamente al Ministerio de Educación como responsable de la falta de pagos a la empresa contratista, lo que derivó en la actual crisis salarial. Mientras tanto, continúan prestando servicios en las instituciones escolares, a pesar de la vulneración sistemática de sus derechos laborales.