En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio, la Pastoral Social y la Pastoral de Adicciones de la Diócesis de Catamarca emitieron un mensaje conjunto en el que manifestaron su profunda preocupación por el avance del narcotráfico y el consumo de drogas en la provincia y en todo el país.
El pronunciamiento adhiere al mensaje de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, y señala que se observa con alarma “el gran crecimiento del narcotráfico y la despenalización de hecho” de la venta y consumo de sustancias ilegales.
Según advierten, uno de los principales indicadores de este crecimiento es el incremento de familias que recurren a la asistencia de la Iglesia por encontrarse profundamente afligidas, desbordadas y dañadas por la problemática del consumo de drogas. A pesar de los esfuerzos de distintos sectores, sostienen que las acciones estatales, eclesiales y sociales no están siendo suficientes para prevenir y revertir esta realidad.
“Es necesario redoblar el compromiso”, indica el comunicado, y llama a fortalecer espacios de diálogo multisectorial y la toma de decisiones sostenidas en el tiempo, con el objetivo de afrontar de manera integral esta problemática compleja.
Asimismo, remarcan que existen numerosas instituciones que, con recursos limitados, brindan acompañamiento a personas afectadas y sus familias. No obstante, afirman que “las respuestas siguen siendo parciales y no logran revertir el creciente consumo y venta de drogas”.
Finalmente, con un mensaje esperanzador, las pastorales llaman a no cesar en el compromiso por una vida digna para todos. “Jesús es nuestra esperanza”, concluyen, e invitan a ser “signo de esperanza frente a la cultura de la muerte y el narcotráfico que no para de crecer”.