Hasta el momento, el fuego ya arrasó aproximadamente 805 hectáreas, con varios focos activos que complican el trabajo de brigadistas y bomberos.
La dificultad del terreno y el viento son factores que entorpecen el combate al incendio. La brigada de incendios forestales de la provincia, Defensa Civil y los cuarteles de Pomán y Saujil trabajan coordinadamente para controlar la situación.

La mañana inició con 31 focos activos en la zona, y la previsión de temperaturas mínimas cercanas a los 2 grados para mañana podría dificultar aún más las labores. Afortunadamente, no hay viviendas ni poblaciones en riesgo, aunque la intensidad del fuego preocupa debido a la pastura seca que quedó tras las últimas heladas y la prolongada falta de lluvias.
Mateo Manti, presidente del cuartel de bomberos de Pomán, destacó: “Hace mucho que no llueve, y eso complica todo”. Las causas del incendio aún no fueron determinadas, y las autoridades continúan trabajando para controlar el avance de las llamas.
La comunidad de Pomán permanece en alerta mientras se intensifican los esfuerzos para contener este devastador incendio.