Empezó hace más de un año timidamente con algunos vecinos que vendian principalmente productos de panadería y ropa de segunda mano. Con el paso del tiempo se fueron agregando otros rubros como la venta de plantas y hoy en día se puede encontrar de todo, desde artículos importados eléctronicos, juguetes, ropa de mascotas hasta artesanias en maderas y piedras.
La oferta de exquisiteces se amplió notablemente y hay una gran variedad de panes, postres, churros y tortas. Los vecinos van y vienen por la cuadra de la avenida frente a la Plaza donde se disponen tres filas de feriantes sumando casi un centenar.
Siempre el clima social en el lugar es alegre, cordial y bullicioso.
Más allá de que la Feria de los emprendedores de Valle Chico es una cita comercial, es también un encuentro entre vecinos de una urbe que crece a pasos agigantados.