Su nombre proviene de las antiguas tribus nativas americanas que, en esta época del año, aprovechaban la luz lunar para pescar esturiones, peces que habitan en lagos y ríos y que en agosto son más abundantes. Este nombre fue difundido mundialmente a través del Farmer’s Almanac, que recogió las denominaciones tribales para las lunas llenas a lo largo del año.
Este 2025, la Luna de Esturión no llegará sola: coincidirá con una alineación de planetas (Saturno, Júpiter, Venus, Mercurio, y con ayuda de prismáticos, Urano y Neptuno) y con el pico de la lluvia de meteoros Perseidas, el espectáculo más popular del verano.
El momento exacto de la luna llena ocurrirá a las 07:55 GMT, pero será visible la noche del 9 y parte del 10 de agosto, ideal para quienes buscan una experiencia celeste inolvidable. Se recomienda observarla desde lugares alejados de la contaminación lumínica para apreciar todo su esplendor.

Culturalmente, esta luna llena simboliza la abundancia y la maduración, coincidiendo en distintas culturas con festividades y rituales que celebran la naturaleza y los ciclos de la vida.
Aunque en ocasiones puede presentarse como superluna, este año la Luna de Esturión estará cerca de su perigeo, luciendo un poco más grande y luminosa, aunque para la mayoría del público esta diferencia no será muy notoria.
En resumen, agosto ofrece un hermoso espectáculo nocturno que invita a salir, mirar al cielo y conectarse con las tradiciones ancestrales y la maravilla del cosmos.