El tramo, de calzada consolidada en ripio, fue construido íntegramente por administración, con personal y maquinaria propia del 11° Distrito Catamarca, con el objetivo de desviar el tránsito pesado fuera de las zonas urbanas. Esta medida busca resguardar a los vecinos, ya que las travesías por Copacabana y La Puntilla presentan un trazado sinuoso y cuentan con viviendas y edificios públicos —muchos de adobe— muy próximos a la ruta.
El flujo de camiones sobre este sector de la RN 60 se incrementó en los últimos años debido al crecimiento de la actividad minera, especialmente vinculada a la extracción de litio. Además, la variante integra el Corredor Internacional Paso de San Francisco, que conecta a Catamarca con la Región de Atacama, en Chile.
El desvío del transporte de carga por el paso externo no solo optimiza la seguridad de los usuarios de la ruta, sino que también protege la calidad de vida de los habitantes de Copacabana y La Puntilla.