En este contexto, especialistas y autoridades insisten en la importancia fundamental de que los niños viajen correctamente asegurados cada vez que se trasladan en un vehículo. La prevención es una herramienta clave para reducir lesiones graves y salvar vidas.
Sistemas de retención infantil: una protección indispensable
Los niños deben viajar sujetos en sillas especiales, conocidas como Sistemas de Retención Infantil (SRI), que se fijan al asiento del vehículo mediante el cinturón de seguridad y, en muchos casos, con anclajes que vienen de fábrica. Los cinturones de seguridad del auto, diseñados para adultos, no protegen adecuadamente a los menores si se utilizan sin estos dispositivos.
De acuerdo con lo establecido por la Ley Nacional, los menores de 10 años —o hasta los 12 años o una estatura inferior a 1,50 metros— deben viajar siempre en los asientos traseros, correctamente asegurados en su silla correspondiente.
Elegir y colocar bien la silla, un paso clave
Existen distintos modelos de asientos para bebés y niños pequeños, adaptados a su edad, peso y contextura física. Elegir el modelo adecuado es tan importante como colocar correctamente al niño, asegurándolo con los cinturones de la silla y fijando firmemente el sistema al vehículo.
Una instalación incorrecta puede reducir significativamente la efectividad del sistema de seguridad, por lo que se recomienda seguir las instrucciones del fabricante y, ante dudas, solicitar asesoramiento.
Prácticas que deben evitarse
Los especialistas advierten que nunca se debe llevar a los niños en los asientos delanteros, ni en brazos de un acompañante y, mucho menos, sobre la falda del conductor. Estas prácticas, aunque comunes, implican un riesgo extremo ante cualquier frenada brusca o colisión.
Garantizar que los niños viajen seguros no es solo una obligación legal, sino también un acto de responsabilidad y cuidado que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Dirección de Comunicación Social