La decisión se tomó este sábado, en respuesta a precipitaciones calificadas como extraordinarias y persistentes, que afectaron con dureza al oeste catamarqueño. De acuerdo a la información oficial, los registros superaron ampliamente los promedios habituales, generando un escenario que desbordó la capacidad operativa habitual del municipio.
El impacto del temporal se hizo sentir en distintos puntos de la ciudad: se reportaron anegamientos, viviendas inundadas, caída de árboles, daños en la infraestructura urbana y problemas en el sistema de cloacas. Además, la circulación se vio seriamente comprometida por el deterioro de calles, accesos y sectores cubiertos por agua.
Frente a este panorama, el municipio activó un esquema de trabajo permanente con todas sus áreas en estado de alerta. Las tareas se desarrollan de manera coordinada con la Policía Departamental, el Hospital Zonal, Defensa Civil y Bomberos, con el foco puesto en la asistencia a vecinos afectados y la respuesta a las emergencias que se presenten.
Desde la comuna pidieron a la población extremar precauciones, evitar transitar por zonas inundadas o consideradas de riesgo, y seguir la información únicamente a través de los canales oficiales.
Las autoridades indicaron que se continuará monitoreando la evolución del fenómeno y que se irán comunicando las medidas y acciones que se implementen mientras se mantenga vigente la emergencia.