Como símbolo del cierre de este duro proceso, la pequeña cumplió con el emotivo ritual de tocar la campana, un gesto cargado de significado que representa la victoria de miles de niños que logran superar el cáncer. El momento estuvo atravesado por la emoción de su familia y el recuerdo de todo lo vivido.
La historia de Sarita comenzó en febrero de 2025, cuando fue diagnosticada con leucemia en Brasil, mientras se encontraba de vacaciones junto a sus padres y hermanitos. Debido a la gravedad de su cuadro, la beba fue internada en terapia intensiva en un centro de salud de San Pablo, desde donde luego fue trasladada en un vuelo sanitario a Buenos Aires.
La lucha incansable de Sarita, junto al compromiso y profesionalismo del equipo médico del Hospital Garrahan, fueron fundamentales para que la pequeña lograra vencer la enfermedad. Cada tratamiento, cada avance y cada obstáculo superado acercaron a la familia a este desenlace tan esperado.
A lo largo de todo este tiempo, el apoyo incondicional de su familia y las oraciones de personas que, aun sin conocerla, acompañaron su recuperación, jugaron un papel clave en este camino de fe y esperanza.
Hoy, con el alta médica, Sarita podrá regresar a Catamarca, donde la esperan los abrazos, el amor y la alegría de todos aquellos que nunca dejaron de pensar en ella. Su historia se transforma ahora en un mensaje de fortaleza, fe y vida, que quedará grabado en el corazón de toda la comunidad.
Fuente: Radio Valle Viejo