Los titulares de las empresas concesionarias del servicio público de transporte de pasajeros en la modalidad corta y media distancia comunicaron al secretario de Transporte que, a partir del 25 de febrero, reducirán la prestación diaria al horario de 6 a 20 horas.
La decisión fue adoptada por las firmas La Rubí, Cooperativa San Fernando, GM y 25 de Agosto, quienes fundamentaron la medida en la “permanente situación de falta de pago de los subsidios y compensaciones económicas”, que —según señalaron— registran atrasos constantes de entre tres y cuatro meses.
De acuerdo con lo expresado por los empresarios, la “dilación extrema e injustificada” en los desembolsos impacta de manera directa en la posibilidad de continuidad del servicio y vuelve inviable el sostenimiento económico de la actividad. “Hemos debido resolver como primera medida temporal, por imposibilidad material de cumplimiento de la prestación”, indicaron.
En el mismo sentido, sostuvieron que la reducción horaria responde a la “permanente desatención de los desembolsos” a los que —afirman— se encuentra obligado el Gobierno provincial, teniendo en cuenta que el sistema depende en más de un 70% de recursos estatales para su funcionamiento. Además, cuestionaron que el valor de la tarifa es fijado por el Estado y se encuentra “totalmente alejado” de la estructura real de costos de explotación del servicio.
Respecto al alcance temporal de la medida, las empresas explicaron que la reducción del servicio al horario de 6 a 20 horas se mantendrá hasta tanto el Estado provincial recomponga la situación, transfiriendo los montos adeudados y normalizando en lo sucesivo la gestión de los pagos, tanto en su cuantía como en los plazos correspondientes.
La decisión genera preocupación entre los usuarios del transporte público, quienes podrían verse afectados por la disminución de frecuencias fuera del horario anunciado, en un contexto ya marcado por dificultades económicas en el sector.