Las tareas estuvieron a cargo de los equipos de Explotación de Cloacas y Maquinarias Pesadas, que intervinieron sobre el colector principal de PVC de 500 milímetros, luego de que el desborde del arroyo Fariñango provocara una fuerte erosión del terraplén que lo protegía. La crecida generó un nuevo brazo de escurrimiento que arrastró material de contención y dejó la cañería expuesta, poniendo en riesgo la infraestructura sanitaria.
Durante el fin de semana, se desarrolló un intenso movimiento de suelo con maquinaria pesada para recomponer el terraplén y restablecer la cobertura del conducto, garantizando su estabilidad y funcionamiento ante posibles nuevas crecidas.
Desde la empresa destacaron que estas intervenciones forman parte de un plan permanente de mantenimiento y prevención, orientado a proteger las redes cloacales y asegurar la continuidad del servicio, priorizando la seguridad y el bienestar de los vecinos del sector.