En ese sentido, recomiendan descartar objetos en desuso y, en caso de no poder hacerlo, impedir el acceso del mosquito, manteniéndolos tapados o protegidos. También es clave renovar con frecuencia el agua de bebederos de animales, floreros y recipientes de desagüe, tanto en el interior como en el exterior del hogar.
Además, se aconseja mantener patios y jardines limpios, desmalezados y sin acumulación de residuos, así como realizar la limpieza periódica de canaletas y desagües de techos.
Como complemento, se destacan medidas para evitar las picaduras: el uso de repelentes, ropa clara que cubra brazos y piernas, la instalación de mosquiteros en puertas y ventanas, y la protección de cunas y cochecitos con telas adecuadas. También se sugiere el uso de repelentes ambientales en espacios cerrados.