El crecimiento del turismo en Catamarca convive con una creciente preocupación entre los prestadores formales del sector, que denuncian la proliferación de excursiones ilegales y la falta de controles estatales en destinos de alta complejidad como la Puna.
Así lo manifestó el ex presidente de la Cámara de Turismo de Catamarca y gerente de la agencia Puna Aventura, Víctor Ahumada, quien aseguró que junto a otros prestadores habilitados observan cómo se multiplican los servicios turísticos informales que operan sin regulación.
En diálogo radial, Ahumada reconoció que el movimiento turístico viene en aumento, incluso con llegada de visitantes extranjeros, pero advirtió que la falta de regulación genera una fuerte competencia desleal y afecta la calidad del servicio. “Está llegando gente y eso es positivo, pero nos sentimos perjudicados porque cualquiera puede hacer turismo y no competimos en igualdad de condiciones”, señaló.
El empresario explicó que las agencias habilitadas deben afrontar costos impositivos, seguros, capacitaciones, mantenimiento de vehículos y logística especializada para operar en zonas complejas como la Puna catamarqueña.
“Nosotros pagamos impuestos, capacitamos personal y trabajamos con vehículos preparados. Hay toda una estructura detrás para brindar un servicio seguro y de calidad”, remarcó.
Sin embargo, denunció que actualmente personas sin habilitación ofrecen excursiones a través de redes sociales o plataformas digitales, utilizando vehículos particulares y sin cumplir requisitos básicos de seguridad.
“El vecino tiene una camioneta, junta personas y arma una salida turística. Eso nos perjudica y además pone en riesgo al turista”, afirmó.
Ahumada expresó especial preocupación por las excursiones hacia zonas de altura y circuitos extremos. “No cualquiera puede subir a la Puna o llevar turistas al Pissis. Hace falta experiencia, logística y conocimiento. Hoy sube cualquiera, en cualquier vehículo y sin controles”, alertó.
En este sentido, pidió la intervención de organismos provinciales para ordenar la actividad y reforzar la fiscalización en puntos estratégicos como Antofagasta de la Sierra y el área del volcán Pissis.
“Mientras no pase nada parece que todo está bien, pero una empresa tiene que estar preparada para resolver cualquier emergencia. Lo que tenemos que cuidar es al turista”, sostuvo.
El referente turístico también advirtió que la competencia desleal ya impacta en el empleo del sector, ya que varias agencias debieron reducir personal debido a la caída de rentabilidad frente a operadores informales.
A pesar del escenario, Ahumada destacó el potencial turístico de Catamarca y el crecimiento de los destinos de naturaleza y aventura, aunque insistió en la necesidad de establecer reglas claras.
“Tenemos una provincia extraordinaria y lugares únicos, pero necesitamos controles, profesionalización y garantizar servicios seguros y de calidad”, concluyó.