Algunos países de
Las autoridades económicas insisten con el argumento de que
el aumento de gasto público es la principal herramienta para salir de la
recesión. La idea sería consistente en un escenario de recesión acompañada de
capacidad ociosa y deflación. Pero es una estrategia equivocada cuando, como
ocurre en la actualidad, el sistema productivo enfrenta severas limitaciones
para crecer (crisis energética, restricciones a las importaciones, cepo
cambiario, elevados impuestos, etc.) y la inflación es muy alta. Los propios
datos oficiales muestran que el aumento del gasto público financiado con
emisión monetaria está alimentando el crecimiento de los precios sin estimular
la producción.
Este cuadro se agrava porque, además, el aumento de gasto
público, tal como se viene dando en los últimos años, es regresivo. El caso más
ilustrativo son los subsidios a las empresas públicas. Pero también en áreas
estratégicas, como en educación, se observa que la baja calidad de la gestión
hace que muchos fondos públicos se despilfarren.
Información recientemente difundida por
En
En paralelo, en
Esta comparación muestra que el esfuerzo que se hace en
Ciertamente que el desempeño educativo depende de una
multiplicidad de factores. Algunos, muy importantes, son exógenos al sistema de
educación. Por ejemplo, es obvio que diferencias en el nivel de desarrollo
social explican una parte importante de las enormes brechas en resultados
educativos. Sin embargo, esto no debería interferir para una crítica
desprejuiciada y constructiva respecto de la gestión del sistema educativo
argentino.
Hace 8 años, en un gesto político muy importante, se fijó la
meta de inversión en educación del 6% del PBI. Las manipulaciones del INDEC en
la medición de la inflación y del PBI no permiten determinar el cumplimiento de
este compromiso. Pero es indudable que la sociedad realiza un gran esfuerzo
para sostener el sistema de educación y que los resultados son malos en
términos de aprendizajes. Ante esta realidad, es pertinente reflexionar sobre
el hecho de que los sistemas educativos de los países avanzados tienen menos
docentes con salarios más altos, sujetos a reglas de desempeño y gastan el
doble que
Para revertir el fracaso es fundamental contar con un mapa
que identifique cada una de las escuelas, con sus secciones y cursos, docentes
y estudiantes. De esta forma será factible monitorear la asistencia de
profesores y alumnos, y planificar estrategias en base a los resultados
obtenidos en años anteriores. También es clave definir contenidos curriculares
pertinentes y jerarquizar la formación de los educadores. Pero el paso más
trascendental es modernizar los estatutos docentes de manera de contar con
reglas que permitan estimular a los maestros que se esfuerzan y se comprometen
con el aprendizaje de sus alumnos.