miércoles, 29 de octubre de 2014
09:28
La colonia fue descubierta en 2005.La colonia fue
descubierta en 2005.El campamento estaba ubicado a
300 metros de la
colonia. El campamento estaba ubicado a
300 metros de la
colonia.
Gaspar Grieco (Agencia CTyS) - El intenso frío polar
convierte al continente blanco en uno de los sitios más inhóspitos de la
tierra. El mar antártico, hábitat de miles de especies, se congela formando una extensa planicie de dos metros
de espesor donde las temperaturas alcanzan los 60° bajo cero. ¿Alguna especie
puede sobrevivir en un ambiente tan
hostil? Una, sí, sólo una.
El imponente pingüino emperador, que alcanza
1,20 m de altura y puede
pesar de
30 a45 kilos, es la única especie que habita
sobre el mar congelado del invierno antártico. Es más, su reproducción sólo
puede hacerse bajo esta condición. Los científicos del Centro Nacional
Patagónico (CENPAT-CONICET) y el Instituto Antártico Argentino (IAA) realizaron
la primera expedición argentina a la gélida planicie donde censaron a los
pingüinos, evaluaron su estado de salud y estudiaron su comportamiento.
En diálogo con
la Agencia CTyS, el doctor en Ciencias Biológicas e
investigador del CENPAT-CONICET, Marcelo Bertellotti, cuenta que los resultados
preliminares obtenidos determinaron que en la colonia estudiada habitan varios
miles de pingüinos emperadores que gozan de un óptimo estado de salud.
"Primero hicimos un censo aéreo. Sobrevolamos 2 veces la
colonia con un avión bimotor a
500 metros de altura y sacamos muchas fotos y
filmamos. Luego, esas fotos las ecualizamos y pudimos contar los pingüinos que
hay. Días más tarde fuimos por tierra, es decir, por el mar congelado, con
motos de nieve, recorriendo unos
60 kilómetros, y armamos un campamento a
300 metros de la colonia donde nos quedamos
varios días”, explica el biólogo.
La colonia de pingüinos que los científicos estudiaron fue
descubierta en 2005 por el IAA, y, desde ese momento, las aves son
monitoreadas. Según Bertellotti, "recién este año pudimos acceder a los
pingüinos para realizar un trabajo científico riguroso sobre la condición
física de estas aves”. La experiencia de la peculiar travesía merece ser
relatada por el protagonista: "Nuestro campamento estaba a
300 metros para evitar
molestarlos, pero todas las mañanas estaba lleno de pingüinos alrededor.
Venían hasta el campamento caminando
300 metros con sus pichoncitos,
nos miraban, y después se volvían para la colonia”, señala.
La confianza de los pingüinos hacia los investigadores no es
casual. Según Bertellotti, el emperador es una de las pocas especies de aves
que sólo habita en
la
Antártida, por lo tanto, evolucionaron en un contexto sin
depredación durante el invierno. "No los
estresa que haya gente, no nos ven como una amenaza. Para ellos, nosotros
éramos como una especie de pingüinos raros”.
Emperadores amenazados
El emperador está catalogado como la especie de pingüinos
más amenazada por el calentamiento global, porque depende exclusivamente del
hielo para reproducirse. Y en los
últimos años, el hielo marino antártico ha sufrido cambios en su duración y
pérdida significativa en su espesor.
Para
la Unión Internacional para
la Conservación de
la Naturaleza (UICN), esta
especie está catalogada como "cercana a la amenaza”. Pero para
la Dirección de Fauna
Silvestre de
la Naciónse trata de una "especie amenazada”. De hecho, según estudios internacionales,
para 2050 esta especie podría reducir drásticamente su población debido al
calentamiento global.
"Los pingüinos
emperadores se reproducen sobre el hielo marino que debe permanecer estable
desde abril hasta finales de diciembre para que se pueda completar una
temporada de cría exitosa. Si el hielo es demasiado delgado, se rompe demasiado
pronto y, consecuentemente, los pichones llegan al mar antes de que estén
listos para cuidarse por sí solos”, advierte el investigador.
Por otro lado, los pingüinos, al igual que la mayoría de las
especies de
la Antártida,
se ven afectados por la persistente disminución del Krill, que constituye su
principal fuente de alimento. Los
investigadores se muestran preocupados porque el Krill es el recurso
clave para toda la comunidad animal de
la Antártida y se encuentra afectado por la pérdida del hielo marino, además de la presión pesquera. "La disminución del
krill puede causar desastres porque es un eslabón clave de la cadena trófica”,
advierte Bertellotti.
Fuente: Agencia CTyS