En San Juan y Mendoza han asegurado que el Ministerio de
Salud de
Las provincias vitivinícolas, con el objetivo de lograr el
avance, el tratamiento y la aprobación de la iniciativa en el Congreso
nacional, tomaron como propio el aporte del organismo de sanidad. Daniel
Ferrante, coordinador del Área Vigilancia de
El encuentro se realizó el miércoles 26 del mes pasado y en
la jornada el representante del Ministerio de Salud expresó que las bebidas
edulcoradas aportan calorías vacías que no contribuyen a la saciedad y
propenden a conductas de mayor consumo en detrimento de otras bebidas, según
consignó el diario Tiempo de San Juan. El especialista habló sobre la salud de
los diabéticos, dio información sobre estos tipos de bebidas y el efecto de las
caries, aunque sin mencionar consecuencias del azúcar, aclaró un vocero de un
Senador mendocino.
"Consumir muchos hidratos de carbono de este tipo (los que
aporta la fructosa de maíz) aumenta por dos la frecuencia de diabetes, aumenta
un 23 % las enfermedades coronarias y estos efectos no tienen que ver con el
peso corporal, la ingesta de estos azúcares producen estos efectos.
Ferrante fue directo respecto de las derivaciones sanitarias
de la fructosa de maíz, uno de los dos endulzantes utilizados en el mercado de
las bebidas no alcohólicas, junto con el azúcar. Según el diario sanjuanino, el
especialista hizo hincapié en que la fructosa tiene efectos como el aumento de
la grasa en la sangre y la presión arterial.
La industria vitivinícola avanzó también en lograr la
adhesión de otras economías regionales, como de productores de naranja, de
pomelo, limón y manzana, entre otras.
La audiencia había sido encabezada por los senadores del
Frente para
El Centro Azucarero Argentino (CAA) cuestionó luego que el
sector vitivinícola evitara la participación de representantes de la
agroindustria del azúcar en una audiencia, y ratificó el rechazo a la
iniciativa legislativa.
El proyecto establece modificaciones de las alícuotas de
La iniciativa apunta a una suba de la tasa de Impuestos
Internos, del 8% al 28%, para los productos analcohólicos; y a una reducción,
del 4% a 2,8%, para las elaboradas con 10%, como mínimo, de jugos o zumos de
frutas -filtrados o no- o su equivalente en jugos concentrados.
Hubo una modificación en el texto inicial y se elevó del 8%
al 18% la tasa cuando se incremente a un 75% la utilización de azúcar, con 9%
de jugo.