Desde el Conicet están realizando estudios y realizarán monitoreos
para que esta fiebre no se extienda a zonas urbanas y afecte a las personas, la
doctora a cargo de la investigación explicó, que ya se están tomando
precauciones por los antecedentes de siete años atrás y que no es alarmante la
situación.
"En este momento no hay estado de alerta en Salud Pública,
el brote está lejos en Brasil y se registró a mediados de año. Aunque no haya
alerta para la región, lo que queremos sí es estar atentos porque el brote del
año 2008 empezó de esta manera; llegó a Misiones donde hubo una elevada
mortandad de monos, que no son reservorio de este virus pero son las
principales víctimas de esta enfermedad”, dijo a El Litoral la doctora
responsable del Proyecto Carayá Rojo, Ilaria Agostini.
En este sentido, explicó que estos animales son "centinelas
epidemiológicos”. "Hay que estar preparados y tener una vigilancia de la
mortalidad de monos en la provincia, esa tarea van a hacer los guardaparques;
también hay que empezar a realizar un monitoreo de mosquitos y detectar de forma
temprana la enfermedad, el sistema de monitoreo se debe realizar durante todo
el año”, indicó Agostini.
"Normalmente antes que llegue a la zona urbana el virus se
presenta en áreas silvestres, se mueren muchos monos y esto es un alerta.
Se trata de encontrar un mono muerto recientemente y se
mandan las muestras a un instituto en Buenos Aires, de ahí se manda el alerta a
la población”, explicó.
Respecto a las precauciones de civiles, dijo que "en
Misiones hay mucho turismo en áreas silvestres” y que si bien es la tarea de
Salud Pública dar la recomendación, se atrevería a pedir a la población que se
vacune contra la fiebre amarilla, "teniendo en cuenta la época del año”.
En relación a la situación que se vivió en el año 2008,
recordó a El Litoral que hace ya casi siete años estaban trabajando en un
parque de Misiones donde había dos especies de monos rojos y negros en peligro
de extinción y encontraron un mono muerto que luego de un análisis detectaron
que fue por fiebre amarilla. Ahí se empezó con la campaña de vacunación a la
población humana.
"En el 2008 se dieron muy pocos casos en humanos, es una
preocupación este año y hay que tratar de monitorear la situación, estamos
lejos todavía de que sea una situación de alerta”, sentenció.