"Chile aspira a ser un país puente en dirección a la región
Asia-Pacífico, y tenemos que hacerlo con Argentina, para que saque sus
productos por nuestros puertos. Ese es un propósito bien claro de la presidenta
Michelle Bachelet”, apuntó Muñoz, jefe de la diplomacia chilena.
Muñoz sostuvo, a partir de la llegada del gobierno de
Bachelet, la relación bilateral con Argentina "tuvo un salto cualitativo”, y
que en la actualidad "estamos en la misma sintonía”. El canciller explicó cómo
ambos gobiernos en el último tiempo están trabajando para "resolver los
problemas que hemos tenido en los últimos tiempos y llegar a lograr una mejor
conectividad”, y apuntó a próximos objetivos: "Incrementar el número de pasos
fronterizos”, pero también aumentar "los lazos políticos, culturales y la
diversidad de aspectos en la relación bilateral”.
Pero la nueva política cordial también implica entre ambas
naciones un mutuo beneficio económico. Muñoz señaló que "el horizonte del
futuro está en Asia, y eso es tanto para Argentina como para Chile”, con lo
cual es lógico que ambas naciones se alíen para el mutuo crecimiento. "Chile
quiere proyectarse al Pacífico, pero no solo. Queremos hacerlo con Argentina,
con Brasil, con los países del Atlántico”, afirmó el ministro chileno.
Finalmente, el mandatario declaró que su visita a la
Argentina está ligada al túnel que conectará a ambas naciones por Agua Negra,
en San Juan, y al Ferrocarril Trasandino, dos formas prácticas de integración
que conducen a soñar con que algunas disputas del pasado puedan dar lugar a una
relación de cooperación, cordial y hasta fraternal.