La Legislatura aprobó un ajuste para las
jubilaciones en su última sesión del año. El bloque de Unión por Córdoba contó
con el apoyo de la Unión Cívica Radical, el PRO y el juecismo.
Tal como anticipó el gobernador Juan
Schiaretti a lo largo su campaña, había enviado el proyecto a última hora para
eliminar el mecanismo de aumentos diferidos de las jubilaciones previstos en la
polémica Ley 10.078, y al mismo tiempo, elevar el piso de las jubilaciones para
que el monto mínimo se encuentre por encima de la línea de pobreza.
Sin embargo, la misma ley también prevé una
modificación del cálculo sobre el 82% móvil. Por consiguiente, en lugar de
tomarse como base el 100 por ciento, se tomará el 89 por ciento del salario que
percibe un trabajador activo. Sobre ese valor resultante se aplicará el 82%, lo
que representaría una reducción al 72,98% si se lo compara con la base inicial
del cien por ciento.
Por otro lado, para amortizar el efecto de
esta merma, el gobierno provincial propone elevar el haber mínimo de la
jubilación provincial de 4.900 pesos a 7.500 pesos y otorgará a todos los
pasivos un bono excepcional de 1.200 pesos.
Según informaron algunos legisladores
opositores, en la estructura orgánica que se aprobaría hoy, también se
habilitaría al Gobierno provincial a armonizar la caja de jubilaciones con el
sistema previsional nacional y a intervenir la caja de las jubilaciones de los
profesionales.
Este ajuste podría colisionar con el
principio de irreductibilidad de las jubilaciones previsto en el artículo 57 de
la Constitución Provincial: "El Estado Provincial, en el ámbito de su
competencia, otorga a los trabajadores los beneficios de la previsión social y
asegura jubilaciones y pensiones móviles, irreductibles y proporcionales a la
remuneración del trabajador en actividad."
El legislador Ricardo Vissani denunció que
se intenta "encubrir y enmascarar" este ajuste detrás de las otras
medidas. "Ningún gobierno peronista puede sancionar leyes que afecten los
derechos de los jubilados y trabajadores", recriminó.
Del otro lado lado, Orlando Arduh, el
presidente de la bancada radical que apoyó el ajuste, dijo: "El diferimiento
nos representa un dilema, entendemos que es una trampa, que no se trata
simplemente de derogar una ley injusta, se trata de imponer medidas de ajuste
sobre las jubilaciones, pero que sin ellas podría colapsar para siempre la caja
de jubilaciones provincial”.
"Todo esto producto de la irresponsabilidad
de Unión por Córdoba, pero consideramos por responsabilidad opositora y
criterios de gestión que es una medida necesaria. La oposición no puede
entorpecer, ni buscar réditos electorales de los desaciertos del Gobierno,
menos si ello puede perjudicar la ya muy complicada administración provincial
que se avecina. Esta medida representa el mal menor”, añadió.