Primero fueron a probar suerte en la competencia
internacional de Biología Sintética (algo así como un Mundial, pero de ciencia)
que se organizaba en Boston. En 2012 obtuvieron una medalla de bronce y en 2013
se quedaron con la de oro. Fue entonces cuando la "lamparita” se prendió en la
mente de los investigadores argentinos: "¿Por qué depender de una convocatoria
extranjera cuando tenemos los recursos humanos para organizarla nosotros?”.
Así nació TECNOx (http://tecnox.org.ar), la primera
competencia en biología sintética organizada por
La biología sintética es una rama interdisciplinar que
permite diseñar máquinas biológicas con alguna función en particular. Los
proyectos que se proponen en TECNOx deben apuntar a resolver una problemática
social en particular, aspecto que formará parte de la evaluación. Así, el
equipo de Colombia buscará hacer un detector de minas antipersonas, por el
conflicto que tuvo ese país durante muchos años en las zonas rurales, mientras
que uno de los equipos mexicanos busca una forma fácil de biodegradación de
plásticos.
Dentro de las ideas locales, se cuenta un detector de
glifosato económico y de fácil uso, un artefacto que detecte contaminantes como
el plomo y un censor de la bacteria que produce el síndrome urémico hemolítico.
Este último ya tiene una campaña de financiamiento colectivo en la plataforma
idea.
"En lo posible intentamos promover la responsabilidad que
tenemos los científicos para involucrarnos en el contexto en el que estamos. Es
decir, estar atentos a qué herramientas tenemos para mejorar nuestro entorno”,
subraya Nadra quien, junto a Sánchez, es coordinador general del proyecto e
investigador en el Departamento de Química Biológica en
El evento de cierre y la entrega de premios serán,
justamente, en esta Facultad en abril de 2016, donde se reconocerán a los
proyectos en rubros como la mejor comunicación pública de la ciencia,
compromiso social, proyecto innovador y mejor producción interdisciplinaria,
entre otros.
En la competencia en Boston de 2013, Nadra y su equipo
habían presentado un equipo económico capaz de identificar arsénico en el agua
a partir de la inclusión de bacterias no patógenas y genéticamente modificadas.
El proyecto fue reconocido como el mejor modelo teórico y además les valió una
mención en los premios Innovar 2014.
Un proyecto itinerante
Además de la biología sintética, la competencia convocó
proyectos de robótica y de Tecnologías de
Una de las decisiones que buscó incentivar el diálogo
interdisciplinario fue la introducción de cursos de formación en diversas
temáticas, para que los participantes puedan sumar herramientas en sus
proyectos. "Invitamos a expertos y gente destacada para que nos enseñe cómo se
hace una aplicación, cómo usar mejor nuestro tiempo, como comunicar la ciencia
o a desarrollar el pensamiento visual, aspectos que nos parecen valiosos”,
indica el investigador.
Entre los objetivos y desafíos de los impulsores del
proyecto está la consolidación de TECNOx en la región, por lo que no se
descarta la posibilidad de que la sede vaya alternando en los distintos países
latinoamericanos. Además, los coordinadores creen que se podría fortalecer el
vínculo con la industria.
"La articulación entre la academia y el sector productivo no
suele ser fácil”, aclara Nadra, aunque no se desanima. "Tal vez este proyecto
sea una invitación a las cámaras, a las empresas y a la industria para que vean
qué potencial tienen este tipo de herramientas y podamos ayudar a la sociedad”,
concluye.
Fuente: Agencia CTyS