Leonardo Zárate tiene 30 años y cursó sus
estudios en la Universidad Nacional de La Rioja (Unlar) con mucho sacrificio:
sus logros fueron por esfuerzo propio y el viernes último recibió orgulloso,
acompañado por toda su familia, el diploma que le entregaron las autoridades
universitarias en la unidad académica de Chepes, a 300 kilómetros de la ciudad
de La Rioja.
"Me siento orgullosa de Leo por todo
el sacrificio que hizo, convirtiéndose en un verdadero ejemplo para nuestros
tres hijos”, dijo la esposa del flamante ingeniero, Edith Olmos, a la prensa
local.
La mujer, que fue su puntal mientras
estudiaba, contó que le brindó todo su apoyo para que pudiera "avanzar por el
camino que se había trazado". "A pesar de las dificultades
económicas, sus ganas de superarse no se desvanecieron nunca”, afirmó la mujer.
"Siempre le ayudaba a preparar los sándwiches para que salga a vender y cuando
él me decía que le resultaba difícil seguir solventando la comida para nosotros
y los estudios, le daba fuerza para que no abandonara la carrera, y hoy gracias
a Dios pudo cumplir su sueño”, narró entre sollozos de emoción la esposa.
El riojano habló con los medios locales y
se refirió a esos tiempos agotadores: "Después de 9 años de sacrificio, en los
que trabajaba en el día y estudiaba durante la noche, estoy muy agradecido a la
gente de mi pueblo y a la Universidad que siempre me alentaron a seguir
estudiando”, manifestó. "Hay tantos jóvenes que reciben todo el apoyo económico
de los padres y muchas veces no aprovechan esas oportunidades para lograr algún
título. A todos ellos -alentó- les quiero decir que no dejen pasar las
oportunidades que les da la vida”.
Aunque ya recibió su título, la vida de
Zárate aún no cambió demasiado. "Si bien tengo algunos ofrecimientos de parte
de la Universidad para realizar pasantías el año que viene, todavía no tengo
ninguna oferta laboral. Voy a seguir vendiendo sándwiches hasta que consiga
algo mejor”, dijo el joven riojano.