martes, 8 de diciembre de 2015
10:57
"Un país que se dice federal en lo que es la
distribución, el valor agregado de la distribución, en
la Ciudad de Buenos Aires, en
el AMBA, es siete veces más bajo de lo que puede ser en la provincia de Río
Negro,
La Pampao Córdoba. Ese tipo de distorsiones van en contra de un desarrollo sustentable
de la economía", criticó.
El costo de la tarifa eléctrica en
la Argentina se conforma
por tres componentes: el transporte y la generación, que es el precio al que
las empresas distribuidoras compran la energía en el Mercado Eléctrico
Mayorista (MEM); la distribución (o Valor Agregado de Distribución -VAD-), que
"incluye los costos de desarrollo e inversión en las redes, de operación y
mantenimiento y de comercialización", como señala el Ente Nacional
Regulador de
la
Electricidad (ENRE); y los impuestos.
El Gobierno nacional subsidia la generación donde, según
explica en esta nota del diputado nacional por Mendoza Enriqué Vaquié (UCR), se
establece un mismo precio para todas las provincias, es decir que todas las
distribuidoras locales pagan lo mismo en esa etapa. En cambio, el costo de la
distribución es variable, porque depende de lo que establezca cada autoridad
provincial para la distribuidora local.
En los casos de Edenor y Edesur, que cubren el área de
la Capital y el Gran Buenos
Aires, esto lo determina el Gobierno nacional a través de
la Secretaría de Energía
de
la Nación,
que en general no les permitió actualizaciones del VAD en la última década.
Esto es lo que hoy determina las grandes diferencias tarifarias que existen el
país y a lo que se refirió Aranguren.
Así, según un informe de
la Fundación para el
Desarrollo Eléctrico (Fundelec), las tarifas que pagaron en 2014 los usuarios
de las empresas Edenor y Edesur fueron las más baratas del país y hasta siete
veces más bajas que las que se pagan en otras provincias como Río Negro (donde
el servicio es brindado por EdER SA),
La Pampa (APELP), Córdoba (EPEC), San Luis (EDESAL
SA), Santa Fe (EPESF), Jujuy (EJE SA) y Tierra del Fuego, las más altas del
país.
"Para un consumo de 500 kWh, las distribuidoras de la
capital del país y del GBA cobran poco más de $37 (libre de impuesto y sin
aplicar el fondo estacional que equilibra los importes de todo el año). En
tanto, el resto oscila entre casi $80 y poco más de $275", detalle el
estudio, es decir una relación de 7,4 veces con las distribuidoras que más
cobran.
El resultado es que en la mayoría de las provincias que
cuentan con recursos más limitados (Chaco, Jujuy, Formosa, por ejemplo) se
pagan tarifas mucho más altas que en Capital y GBA, donde reside el 38,4% de
los usuarios del total país, según datos de
la Asociación de
Distribuidores de Energía Eléctrica de
la República Argentina(Adeera).
Además de las diferencias regionales y del beneficio a la
zona metropolitana, la actual distribución de los subsidios en
la Argentina beneficia más
a los hogares de ingresos medios y altos que a los sectores de menores
ingresos, de acuerdo con un estudio sobre el tema del Centro de Implementación
de Políticas Públicas para
la
Equidad y el Crecimiento (Cippec).