Las estadísticas oficiales, según difundió un matutino
porteño, señalan que el principal motivo para la carencia de viajes, en casi 3
de cada 4 casos, es por no tener dinero.
En tanto, los datos fueron tomados de la Encuesta de Viajes
y Turismo de los Hogares del Ministerio de Turismo de la Nación mientras que
pertenecen al año 2013.
No obstante, otros informes privados ratificaron que la
tendencia se replicó en 2014 aunque se advierte que el número de personas que
no puede viajar puede haber crecido.
Tal es el caso del análisis de TNS Argentina que afirmó que
el 55% de los argentinos adelantó que pasaría el 2014 sin vacacionar afuera aún
cuando viajar se manifiesta como "uno de los principales gastos
aspiracionales" de la gente.
El 67 % de los consultados admitió que se quedan por falta
de dinero y el 9 % consignó que tiene la necesidad de permanecer trabajando.
Por lo tanto, los viajes para distenderse son casi una
utopía en los sectores y áreas socioeconómicas bajas, así de acuerdo con el
informe oficial, entre el 20 % de los más pobres de la población, el 75 % no
sale de vacaciones, pero entre el 20 % más ricos viajan 7 de cada 10.
Al contabilizar por edades, para la consultora TNS, 6 de
cada 10 individuos no tienen acceso al turismo en el norte del país y en el
conurbano, en Capital Federal el porcentaje toca el 40 % mientras que los que
menos posibilidades tienen de viajar son los mayores de 65 años.
La evaluación contempló que una familia tipo porteña
requiere entre 8.000 y 9.000 pesos para transitar una semana de vacaciones en destinos
como Mar del Plata, Colón (Entre Ríos), Merlo (San Luis) o Carlos Paz (Córdoba)
en febrero.
Se trata de una salida sin pretensiones con un alojamiento
"modesto" y pasajes de tren o bien ómnibus, sin tomar comidas afuera
ni compras diversas.