Ante la imposibilidad de acercar posturas entre molineros,
secadores y productores, el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate
(INYM) resolvió dar por terminada la sesión especial de precios en el marco de
la cual se buscaba establecer los precios de la materia prima para la cosecha
de invierno y dejar esa decisión en manos del ministerio de Agricultura de la
Nación.
A un mes del comienzo de la concertación, el directorio del
Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) resolvió ayer cerrar la negociación
ante la imposibilidad de acercar posturas entre los dos extremos de la cadena
de la yerba mate: productores e industriales. Mientras los primeros pedían un
incremento de 87 centavos en el precio oficial del kilo de hoja verde, los
industriales se negaban a acordar cualquier aumento que luego no pudieran
trasladar al precio del producto elaborado, bajo el control de la Secretaría de
Comercio de Nación.
Para Jerónimo Lagier, uno de los representantes de la
producción en el directorio del INYM, luego de varias reuniones, se llegó a una
situación imposible de destrabar a través de la negociación en el seno del
instituto, por lo que se optó por remitir la cuestión a la órbita nacional.
Coincidió con los representantes de las industrias al
reconocer que la secretaría de Comercio de la Nación mantiene a raya los
precios del producto elaborado desde hace años, lo que provocó que hoy los
precios a salida de molino estén retrasados en relación a los costos de la
actividad.
Advirtió que la situación es compleja, ya que mientras la
inflación provoca incrementos en los costos en todos los eslabones de la
cadena, los controles de Nación impiden que esas subas sean trasladadas a los
precios a salida de molino, lo que termina afectando a toda la cadena.