Investigan la biodiversidad en el NEA y el NOA

Desde el año 2010 investigadores, museos, institutos, universidades y laboratorios de 25 países del mundo -entre ellos la Argentina- participan de un Proyecto Internacional de Código de Barras de la Vida (iBOL, del inglés International Barcode of Life Project), que tiene como objetivo la obtención de las “huellas genéticas” de las especies.
viernes, 29 de mayo de 2015 15:16
viernes, 29 de mayo de 2015 15:16

Se trata de registrar el código de barras de ADN de toda la fauna y flora del planeta para constituir una base de datos global que pueda ser consultada por la comunidad científica de todo el mundo. Esta herramienta permite identificar especies más rápido y aplicar esos datos en tareas forenses, sanitarias, de conservación, entre otras. Además, la técnica ayuda a descubrir una enorme diversidad críptica.

En este marco, el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN, CONICET) y la Fundación Bosques Nativos Argentinos para la Biodiversidad trabajan en la obtención de los códigos de barra genéticos de la fauna de la selva misionera. La Fundación aportó la recolección de los especímenes, el rotulado, etiquetado y envío hacia el Museo en donde son montados y fotografiados, se les extrae y amplifica el ADN (en vertebrados se trabaja con un segmento del gen mitocondrial conocido como COI). Los tejidos se preservan en la Colección Nacional de Tejidos Ultracongelados y el material amplificado luego se envía a secuenciar.

De los ambientes que tiene la Argentina, los más biodiversos son las selvas que tenemos en el NEA y el NOA, la selva misionera y las yungas, respectivamente. Para este proyecto de generar la biblioteca de secuencias de barco de que permiten identificar la especie, concentramos los esfuerzos en donde está la mayor cantidad de especies”, explica Pablo Tubaro, investigador principal del CONICET y director del MACN.