Así lo advirtió la Asociación Fitosanitaria del Noroeste
Argentino (Afinoa), cuya gerente técnica, Gloria Pérez, alertó sobre el riesgo
de que la bacteria se instale en la Argentina, lo cual podría ocurrir porque en
países vecinos como Paraguay la enfermedad está descontrolada.
Para el Senasa la Argentina es "país libre de HLB con
presencia de casos positivos erradicados", dijo la experta, ya que el
organismo nacional de sanidad realizó unos 15 mil análisis y detectó 103 casos
en Misiones y uno en Mocoretá, Corrientes, donde las plantas fueron destruidas.
El HLB es una enfermedad de origen asiático descubierta en
China en 1890, que ataca y mata a los cítricos.
La sigla HLB deriva de la palabra Huanglongbing, que en
chino mandarín significa "Enfermedad del Dragón Amarillo", no afecta
a la salud humana ni animal, pero los frutos pierden sus propiedades, se ponen
ácidos, con poco jugo, se caen de las plantas y así se vuelven inaceptables
para los mercados y los consumidores.
El contagio se da por medio de material de propagación
infectado (plantas y yemas) y por insectos vectores como el psillido asiático
llamado "diaphorina citri", presente en la Argentina.
Existen más de 100 hospederos alternativos, entre ellos la
murraya paniculata (conocida también como Jazmín árabe), especie ornamental
ampliamente difundida en el NEA-NOA.
"El insecto vector ya está, falta que llegue la
bacteria para que esto estalle", alertó Pérez, al señalar que ya se
detectó en el NEA y no está presente en el NOA, mientras que narró que en el
estado de Florida, de 750 mil hectáreas de cítricos quedan 400 mil, y están
afectados.
La enfermedad ya se encuentra en México, donde hay 550 mil
hectáreas de plantaciones, en Brasil y Paraguay y países del Caribe, mientras
la Argentina es pionera por tener un Programa Nacional de Prevención del HLB
con jurisdicción en todo el país.
Afinoa, por su parte, administra y coordina el
funcionamiento de las barreras de control fitosanitario constituidas en la
región NOA y, junto con el Senasa, los Programas de Certificación de Fruta
Fresca Cítrica para la Unión Europea y los mercados con similares restricciones
a enfermedades cuarentenarias del citrus.
Representa al sector privado ante las autoridades
fitosanitarias nacionales y provinciales en la protección de enfermedades y
plagas que atentan contra la producción citrícola de las provincias del NOA,
entre ellas, el HLB: la letal enfermedad que mata a los cítricos.