Seguramente habrán escuchado hablar de las propiedades
antioxidantes de la coenzima Q10 y su presencia en cremas; pero su importancia
para las personas es mucho mayor. Se trata de un componente constitutivo de
todas las células del organismo que participa del mecanismo por el cual éstas
generan su propia energía. De allí la importancia de detectar su deficiencia en
el organismo para iniciar rápidamente un tratamiento.
Su déficit se asocia a diversas patologías, lo cual le da
aun más valor al trabajo de este grupo de científicos del CONICET, cuyas
innovaciones permiten extraer fácilmente muestras en los pacientes para
diagnosticar si sufren la falta de la coenzima y, en ese caso, administrarla de
manera eficaz.
Tradicionalmente, los métodos utilizados para analizar la
CoQ10 son la extracción en sangre o en músculo, a través de una intervención
quirúrgica. La mayor dificultad para la extracción de muestra es que muchos de
los chicos que padecen la falta de la coenzima tienen una degeneración
neurológica importante, por lo cual son sumamente sensibles.
"La técnica consiste en pasar un hisopo en los carrillos
internos de la boca para arrastrar células y así, sin lastimar, analizar en
ellas la CoQ10”, explica quien conduce la investigación, Valeria Trípodi, Doctora
del Departamento de Tecnología Farmacéutica de la Facultad de Farmacia y
Bioquímica de la UBA en diálogo con la Agencia CTyS.
Este hisopado bucal resulta ventajoso ya que no es invasivo,
no genera dolor, y no hace falta que lo realice un médico o un bioquímico
porque puede tomar la muestra un familiar, después de recibir las
instrucciones, para luego llevarla al laboratorio. "Las analizamos con una
técnica que también hemos desarrollado, una cromatografía liquida de alta
performance”, afirma la Doctora.
En un primer tipo de deficiencia, la falta de la CoQ10 puede
provocar una degeneración neuronal y muscular progresiva, aunque es poco
frecuente. La de carácter segundario es aquella en la que otras patologías
actúan de base, como Alzheimer o Parkinson, y originan una disminución del
compuesto.
Actualmente pueden encontrarse suplementos dietarios que
contienen la coenzima en muy baja concentración; sin embargo no llegan a tener
el efecto terapéutico necesario para todos los pacientes con deficiencia, aseguran
los investigadores.
Trípodi señala que, en Argentina, la alternativa terapéutica
disponible es una preparación magistral sólida (realizada por el farmacéutico
para cumplimentar una prescripción médica) .En estos casos se prepara una
cápsula con la coenzima que no es aplicable a todos los casos, por ejemplo en
pacientes con problemas de deglución asociados o en aquellos que lleven sondas.
Los investigadores, que estudian al componente desde 2010,
han desarrollado una fórmula, también magistral, pero en este caso líquida. "Es
como un jarabe dulce para que sea tomada fácilmente e ideal para los pacientes
pediátricos”, detalla la Doctora e indica que este tipo de formulaciones se las
llama "huérfanas” al no existir una preparación hecha por la industria farmacéutica.
El ahorro en tiempo y prevención es notorio. Anteriormente,
si un médico sospechaba de alguna deficiencia, tenía que mandar la muestra a
Estados Unidos y los resultados demoraban un año. Con estos avances, es posible
obtener un diagnóstico dentro de la misma semana para iniciar el tratamiento
más rápido.
Fuente: Agencia CTyS