Jeremy Corbyn es el aspirante a conducir el Partido Laborista en las internas del 12 de septiembre y aunque en el Reino Unido las discusiones sobre temas económicos y migratorios se imponen, unas declaraciones suyas -que en realidad coinciden con la histórica posición del laborismo- a favor del diálogo con Argentina por las Malvinas, desataron revuelo en Londres y en las islas.
Las declaraciones de Corbyn sobre Malvinas se remontan a 2013, en una entrevista que le hizo la BBC, en la que se pronunció incluso sobre "un grado de administración conjunta” de las islas con Argentina que pueda resolver el conflicto por la soberanía, lo que sigue pensando.
Entonces, también dijo que "otras situaciones como ésta, por
ejemplo la disputa entre Finlandia y Suecia sobre las Islas Aland, fueron
sorteadas con algún grado de administración conjunta manteniendo la nacionalidad”
de los habitantes, que para el caso de Malvinas conservarían la ciudadanía
británica.
Sobre mediados de la semana pasada, cuando los sondeos ya le
daban un promedios de 53 por ciento de los votos para suceder a Ed Miliband en
la jefatura del Partido Laborista inglés, comenzaron a reflotarse sus
comentarios sobre Malvinas efectuados hace dos años.
Desde las islas, la reacción no se hizo esperar. En Malvinas
suelen recelar de las administraciones laboristas, las que a fines de los ‘60
llevaron adelante las conversaciones con los argentinos, y que desembocaron en
los acuerdos de comunicación de los ‘70, que la guerra interrumpió. Por esos
convenios, Argentina proveyó de combustible, conexiones aéreas, salud y
educación a los isleños.
Sin embargo, el consejero isleño Gavin Short opinó que la visión de Corbyn es la de una "pequeña minoría”, que sería muy dañino si gana pero que están convencidos de que lo "pueden educar” sobre el conflicto y la posición isleña.