La red de productores y distribuidores de cocaína que
presuntamente integraba el yerno del precandidato a vicepresidente de la
Nación, Héctor "Toty" Flores, compañero de fórmula de Elisa Carrió en
las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo,
manejaba "cifras millonarias".
Así lo reveló el jefe de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin
informó hoy, mediante una conferencia de prensa. Además, calificó a la
operación como un "trabajo muy importante y muy serio", y explicó que
constó de gran cantidad de horas de escuchas telefónicas, seguimientos y
diversas tareas de inteligencia llevadas a cabo desde noviembre de 2014.
En los procedimientos las autoridades encontraron "520
toneladas de precursores químicos", agregó el agente.
La operación constó de dos partes en simultáneo: la primera
bautizada como "Alquimia II", que se concentró en las empresas
químicas y farmacéuticas que proveían los precursores, y la segunda, llamada
"Toro Blanco", por las estatuas de ese animal dentro de las cuales
trasladaban la cocaína a los puntos de venta.
El operativo realizado constó de dos partes en simultáneo:
la primera bautizada como "Alquimia II", que se concentró en las
empresas químicas y farmacéuticas que proveían los precursores, y la segunda,
llamada "Toro Blanco", por las estatuas de ese animal dentro de las
cuales trasladaban la cocaína a los puntos de venta, según informa la agencia
Télam.
En total fueron apresadas 12 personas de nacionalidad
argentina y cuatro bolivianos, entre los que había cuatro mujeres, y fueron
incautadas 1.000 tizas de cocaína y paquetes por un total de 30 kilos,
precursores químicos, balanzas, prensas hidráulicas y unos 760.000 pesos en
efectivo, entre otros elementos de interés.
En uno de esos allanamientos, llevado a cabo en Ericsson al
2500, de Isidro Casanova, fue detenido Roberto Andrés Herrera (51), esposo de
Andrea Vanesa Flores, hija de Héctor "Toty" Flores, candidato a
vicepresidente de Elisa Carrió por la Coalición Cívica.
De acuerdo con lo informado por los voceros, Herrera, un ex
policía de la Policía Bonaerense exonerado en 1997 y con distintos antecedentes
penales por infracción a la Ley de Droga, fue registrado en cientos de horas de
escuchas telefónicas cumpliendo una función de "distribuidor de
sustancias".
Según los investigadores, Herrera se encargaba de hacer de
"intermediario" entre los proveedores de precursores químicos,
aquellos que los utilizaban para "estirar" y fraccionar la cocaína y
los vendedores al menudeo.