La denuncia, que quedó radicada en el
juzgado federal de Sebastián Ramos -subrogado durante la feria judicial por
Norberto Oyarbide- también abarca a un funcionario administrativo del máximo
tribunal.
Ante la acusación de la diputada, una aliada del presidente Mauricio Macri e integrante fundadora de Cambiemos, el Gobierno tomó distancia, aunque admitió que la presentación "genera preocupación institucional" y pidió "ser analizada con prudencia".
Durante todo el día hubo contactos de funcionarios de la Casa Rosada y la Corte Suprema, con el objetivo de preservar la institucionalidad, según revelaron fuentes oficiales.
Es que el alto tribunal actualmente
funciona sólo con tres integrantes: Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan
Carlos Maqueda. También, desde la Corte recordaron que altos funcionarios del
Gobierno estuvieron en comunicación permanente con el presidente del alto
tribunal por un grave episodio ocurrido durante fin de año.
Desde el cuarto piso de la Corte se tomó el
tema con "tranquilidad" y, en un primer momento, se analizó la
posibilidad de emitir un comunicado de respuesta a la denuncia de Carrió. Finalmente esa alternativa quedó desechada y por medio de
voceros autorizados se recordó que el juez Sergio Torres ya emitió un fallo
sobre la presentación que el titular de la AFIP en 2013, Ricardo Echegaray,
había realizado con los mismos hechos esgrimidos hoy por Carrió.
En la denuncia de la diputada se reiteraron
los argumentos sobre un supuesto ocultamiento patrimonial que durante el
gobierno anterior se le realizó al presidente de la Corte Suprema, en plena
guerra por la Ley de Medios. "Tras esa denuncia, se demostró que no hay
nada objetable en la declaración jurada de Lorenzetti", indicaron los
portavoces del máximo tribunal.
Mientras tanto, el Gobierno negó conocer el
contenido de la denuncia por enriquecimiento ilícito: "Desconocemos hasta
el momento el contenido de la denuncia", afirmaron desde la Casa Rosada y
aclararon que no tuvo "participación en la formulación" de la misma.
Además, fuentes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se manifestaron
"sorprendidísimos" por la presentación de la diputa, "dada la trayectoria
de Lorenzetti, quien es Presidente de la Corte desde el año 2007 y reelecto por
sus pares en varias oportunidades", dijeron.
En pleno proceso de selección de los nuevos
jueces supremos, desde el ámbito político no se descartaba que haya sectores
interesados en generar un clima de controversia entre el gobierno nacional y la
Corte Suprema, a fin de complicar la normalización de su funcionamiento, tras
las dos vacantes que quedaron por las renuncias de Eugenio Zaffaroni y Carlos
Fayt.