Los fondos buitre, encabezados por NML
Capital, Aurelius, Blue Angel y Olifant, reclaman al Gobierno una cláusula de
confidencialidad en las negociaciones, caso contrario no aceptarían ninguna
propuesta de la Argentina, según consignó la agencia Bloomberg.
El secretario de Finanzas, Luis Caputo,
informó el miércoles, tras una reunión con el mediador designado por el juez
Thomas Griesa, Dan Pollack, y los holdouts que el Gobierno presentará una
propuesta concreta en dos semanas. En ese encuentro -según informa la misma
agencia- los funcionarios argentinos comunicaron su intención de hacer pública
la propuesta que realizarán con el objetivo de "garantizar la
transparencia del proceso".
La reunión con los fondos buitre fue la
primera desde que asumió el presidente Mauricio Macri y Caputo dijo en
declaraciones a la prensa que fue "satisfactoria". Los holdouts
también informaron que, al igual que la Argentina, ellos presentarán una
propuesta en la semana del 25 de enero. Pero ponen una condición: las cláusulas
de negociación deben ser secretas, según una de las fuentes que participó del
encuentro.
De cumplirse la exigencia, ninguna de las
partes podría publicar o informar detalles del plan de negociación antes de
llegar a un acuerdo. La oferta de pago que presentará la Argentina a los fondos
buitre también abarca a los acreedores conocidos como me too y a los bonistas
particulares de default en un primer intento para poner punto final al
prolongado litigio por la deuda y dejar atrás el default técnico en el que se
encuentra el país desde mediados de 2014.
Caputo no quiso dar precisiones respecto de
la quita que propondrá la Argentina. Tampoco dijo el monto total de la deuda
que se negociará. Pollack había dicho que las negociaciones debían incluir US$
10.000 millones, aunque escritos presentados por los abogados de Cleary,
Gottlieb, Steen & Hamilton a Griesa llevaron el total de bonos en manos de
los holdouts a US$ 15.000 millones.
En la conferencia de prensa, el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat-Gay dijo que la deuda total asciende a US$ 9882 millones. "No crean ni un segundo el verso de que peleándonos con los buitres estamos haciendo un servicio a los argentinos. Esta negociación no va a durar ni 15 años ni 48 horas. Queremos resolver este problema y lo vamos a resolver lo más rápido y justamente posible", dijo.
El Gobierno argentino rechazó una cláusula
de confidencialidad que piden los fondos buitres para llegar a un acuerdo por
la deuda nacional. Lo grave de aceptar esta idea es que impediría la difusión
de detalles de la negociación hasta tanto ambas partes acuerden una fecha para
dar a conocer los resultados.
La Argentina dará a conocer en forma
pública los pasos de la negociación que llevará adelante con los holdouts para
garantizar "la transparencia en el procedimiento”, según informaron hoy fuentes
del Ministerio de Hacienda y Finazas.
"El secretario de Finanzas (Luis Caputo) le
adelantó al mediador (judicial, Dan Pollack) que cualquier oferta de
negociación que presente la República Argentina va a ser de carácter público
para garantizar la transparencia del procedimiento”, señaló el portavoz ante
una consulta de Dinh.
Los fondos buitre están peleando con
Argentina para que el gobierno nacional acepte la propuesta y así empezar a
negociar, informó la agencia de noticias financieras Bloomberg.
La primera reunión entre las partes se dio
el miércoles pasado entre el secretario de Finanzas, Luis Caputo y los fondos
liderados por Elliott Management, de Paul Singer. Caputo dijo entonces que el
Gobierno estaba "satisfecho” con el encuentro y que propondría un arreglo para
la semana del 25 de enero.
La novedad podría poner en riesgo ese programa, sobre todo desde que Caputo le dijo al mediador del juez Thomas Griesa, Daniel Pollack, que cualquier oferta argentina debía ser pública.