El encuentro tuvo lugar en la intersección de las avenidas del Libertador y Scalabrini Ortiz, donde se montó un escenario que tuvo como oradores al periodista Joaquín Morales Solá, el fiscal general Ricardo Saenz y el presidente de la DAIA, Ariel Cohen Sabban.
Asimismo, la embajadora israelí Dorit
Shavit, funcionarios del gobierno nacional y dirigentes de entidades
comunitarias como la AMIA, que adhiere a la convocatoria de la DAIA.
Marcela Arroyo, tía de las hijas de Nisman,
leyó una de breve carta de Iara y Kala en la que agradecieron por el homenaje y
afirmaron que decidieron "pasar" el día "en forma íntima"
para "recordarlo de un modo feliz".
Morales Solá sostuvo que se cumplió "un año sin que la Justicia haya podido establecer si fue crimen o suicidio, un año en el que la sociedad argentina se movilizó al principio y después la vimos adormecida, como indiferente, a lo que considero la muerte política más importante de la democracia argentina".
"Nisman no murió una vez sino tres:
cuando su madre encontró su cuerpo sin vida en su departamento, cuando lo
calumniaron e injuriaron cuando estaba muerto y le negaron el derecho a la
defensa, hasta eso le negaron. La tercera fue cuando algunos jueces rechazaron
investigar la gravísima denuncia que había hecho contra el Gobierno de
entonces. Esos jueces tienen que ser juzgados por los organismos competentes de
la Justicia. Tienen que explicar por qué salieron corriendo en auxilio de los
que gobernaban", sentenció, antes de pedir que se reabra la causa por la
denuncia contra Cristina Kirchner.
El fiscal Saenz sostuvo que "Nisman encontró la muerte en ejercicio de su función de fiscal" y destacó en ese sentido su trabajo para lograr la imputación de los iraníes y la orden de captura de Interpol.
También, pidió que se "esclarezcan las circunstancias" de la muerte de Nisman para que el país "recupere los principios republicanos", al remarcar que eso no será posible si se "arrastra esa deuda".
Cohen Sabban, por su parte, dijo que tras
21 años de falta de justicia en la causa AMIA-DAIA, la muerte de Nisman
"constituye un nuevo atentado que conspira contra la posibilidad de que se
avance en la justicia" en la causa por el atentado a la AMIA. "La
trágica muerte del fiscal Alberto Nisman marcó un siniestro punto de inflexión
en nuestra historia reciente", afirmó. "Queremos saber cómo se
disparó el arma y quién lo hizo", agregó el dirigente de la comunidad
judía, quien también se preguntó: "¿Cómo es posible que un año de
investigaciones no conduzcan absolutamente a nada?".
En diálogo con los medios, antes del acto,
la vicepresidente Gabriela Michetti dijo que el nuevo gobierno está trabajando
"para que nadie pueda tener la vocación de tapar nada" y "poner
todas las cosas que podamos poner para que esta verdad llegue a término".
"Hay vocación, fuerza e iniciativa para llegar a fondo", dijo
Michetti, y señaló que el gobierno está trabajando en el juicio en ausencia y
la ley de arrepentido "para tener más herramientas".
La ministra de Seguridad, Patricia
Bullrich, recalcó que se puso fin al memorándum de entendimiento con Irán, y se
desclasificó archivos secretos, junto a otras medidas "que nos permitirán
avanzar sobre la impunidad al atentado a la AMIA". "Venimos con mucha
esperanza", dijo la ministra, y agregó: "Me emocionó mucho el gesto
de Macri recibir a las hijas de Nisman".
El senador Julio Cobos, por su parte, dijo que la muerte del fiscal "merece que se investigue en serio", mientras que el presidente de la Cámara de Senadores, Federico Pinedo, consideró "inaceptable que no se aclare" la muerte de Nisman
Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, sostuvo que "este fue un año de desazón, hasta ahora la Justicia solo dilató la investigación. El gobierno anterior interfirió en el proceso. Esperemos que con esta nueva etapa cambien las cosas".
"La fiscal Fein no tuvo las
capacidades para hacer su trabajo. Además hubo una campaña de difamación del
gobierno anterior contra el fiscal Nisman. Es hora de la Justicia, de que haga
lo que corresponde", añadió.
El cuerpo sin vida de Nisman fue hallado
con un tiro en la cabeza el 18 de enero de 2015 en su departamento de Puerto
Madero, en la víspera de su presentación en el Congreso Nacional donde debía
defender su versión acerca de un presunto plan de encubrimiento encabezado por
la entonces presidente Cristina Kirchner.
Hasta el momento, nunca pudo comprobarse si la causa de la muerte de Nisman fue un suicidio o un homicidio.