"Yo no aguanto ir al colegio y no hay
otra manera para no ir", escribió en una carta que dejó a sus padres antes
de tirarse por la ventana del quinto piso del departamento en el que vivían.
"Espero que podamos volver a vernos en
el cielo", agregó Diego González en la misiva, en la que además les pidió:
"Espero que algún día puedan odiarme un poquito menos", por su
decisión.
"Yo estaba levantada pero no me enteré
de que se había movido de la habitación. Miré y vi las zapatillas en el suelo,
con lo cual no pensé que él se había levantado, porque yo le tenía que dar unos
temas de repaso de Naturales y Sociales. Entonces, cuando me di cuenta, me metí
en la habitación, no lo vi y lo busqué como loca por toda la casa y vi, en el
fondo de la cocina, la mampara abierta, me acerqué y con la oscuridad vi su
sombra, en el suelo. Vivimos en un quinto", recuerda la madre el momento
en que descubrió en la calle el cuerpo de su hijo.
Además se despidió en esa misma carta de
cada uno de sus seres queridos: "Papá, tú me has enseñado a ser buena
persona y a cumplir las promesas (...). Mamá, tú me has cuidado muchísimo y me
has llevado a muchos sitios (...). Tata, tú has aguantado muchas cosas por mí y
por papá (...). Abuelo, tú siempre has sido muy generoso conmigo y te has
preocupado por mí".
Según publica el diario El Mundo de España,
los hechos sucedieron el pasado 14 de octubre y, pese a la carta del niño y al
testimonio de varios padres que refieren problemas de acoso en el colegio, la
Policía descartó que se tratara de un caso de "bullying" y la juez de
Instrucción 1 de Leganés se dispone ahora a archivar la causa.
"Le pedimos a la magistrada que se
ponga en nuestro lugar y que, al menos, investigue hasta el final", le
dijo la mujer al medio español. "En ese colegio están pasando cosas raras
y, al menos, hay que investigarlo", remarcó su marido.