martes, 1 de noviembre de 2016
08:41
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Los pueblos originarios celebrarán hoy el Día de los Muertos sin llanto ni luto, sino con bailes, chicha, guirnaldas de flores y la alegría de creer que sus difuntos vuelven a visitarlos.
Kollas, quechuas, mapuches, querandíes, diaguitas e integrantes de otras etnias se reunirán con sus familias alrededor de una mesa preparada con las comidas y bebidas favoritas del difunto, a celebrar que por un día los muertos regresan del plano en el que están sus almas tras abandonar el cuerpo físico.
"La expansión del catolicismo en Latinoamérica resignificó los cultos a los muertos, desde México al altiplano de Argentina, y muchos de estos rituales pasaron a realizarse el 1 de noviembre, Día de todos los Santos, o el 2, Día de los Muertos, manteniendo las características animistas originarias conjugadas con creencias católicas. Estas fechas son parte de la construcción de nuevas identidades donde conviven el pasado indígena, el pasado europeo y un presente bien nuestro”, explicó el antropólogo Fernando Pepe.
El especialista en restituciones de restos óseos de los pueblos originarios destacó que "durante la expansión del culto católico al norte de Europa incorporó rituales celtas, el más conocido el Halloween contracción de All Hallows’Eve, o Víspera de Todos los Santos, también llamado Noche de Brujas, que internacionalmente se celebra en la noche del 31 de octubre, sobre todo en la angloesfera”.
"Para los pueblos andinos, y en general para la mayoría de los pueblos originarios, la vida no es lineal, no es nacer, crecer y morir, sino que es un ciclo: el cuerpo vuelve a la Pacha (tierra) pero el espíritu, la energía, el alma o newen, como le llaman los mapuches, se va a otro plano y ese día se abre una puerta y vuelven a visitarnos, por lo que hay que esperarlos con alegría”, explicó Valentín Palma Callamullo, kolla e integrante del Movimiento en Defensa de la Pacha (MDP).
Por su parte, la antropóloga Paula Churquina explicó que "mientras que para los cristianos la muerte es el pasaje de una vida a otra y hay que orar por los espíritus que están en el Purgatorio, para la percepción indígena generalmente es de un ciclo infinito de renovación constante”. Fuente: DiarioBae.com