El texto de los
obispos, titulado "Jesús entra en nuestra casa para quedarse", hace
eje en la situación social y laboral del país y señala que "nada es fácil
en la Argentina de ayer y de hoy, sobre todo para los que dependen de uno o dos
sueldos, y ni pensar si la familia con varios hijos está al margen del sistema
laboral y previsional".
"Cuesta
creer que en la tierra bendita del pan, a uno de cada tres argentinos le falte
comida, trabajo, salud, educación e igualdad de posibilidades para progresar",
remarcaron desde la CEA.
Y agregaron:
"La emergencia social, declarada hace unos días por el Estado Nacional,
nos excusa de dar más ejemplos y comprueba esta cruda y cruel realidad que hoy
padecen muchos compatriotas".
En ese sentido,
los obispos formulan "un llamado apremiante a los que tienen algún grado
de decisión en la economía argentina, para que inviertan en fuentes de trabajos
dignos y bien remunerados".
Al mismo tiempo,
desestimaron "los cálculos mezquinos, la especulación financiera y la subordinación
del bien común a intereses electorales" porque "no responden a las
expectativas y hacen mucho daño al país".
"Como
pueblo necesitamos sentarnos a la mesa, disponernos para el diálogo responsable
y permanente, y así fortalecer nuestra aún frágil convivencia ciudadana",
añadieron.
La Comisión
Permanente de la CEA, que dio a conocer su documento final, sesionó desde ayer
en su último encuentro del año presidida por el titular del organismo, monseñor
José María Arancedo.
El presidente
Mauricio Macri recibirá el próximo martes en la Casa Rosada a la cúpula de la
Conferencia Episcopal Argentina (CEA), quien le presentará sus saludos por las
fiestas navideñas, según informaron fuentes oficiales.