El presidente Mauricio Macri vetó la Ley de Trombofilia que
había aprobado recientemente el Congreso y que había recibido cuestionamientos
por parte de algunos sectores de la salud. La idea de la normativa era promover
la detección temprana de este trastorno que puede causar complicaciones
gestacionales, como reiterados abortos tempranos y también muerte fetal
intrauterina.
El veto de la ley 27.335 se publicó hoy en el Boletín
Oficial y entre los fundamentos, el decreto indica que dicha ley "se
justificaría en el caso de tratarse de una patología desconocida y/o no
correctamente diagnosticada”. Y añade que sobre la trombofilia "existe un
amplio conocimiento de los profesionales médicos (ginecólogos, obstetras y
hematólogos), tanto de la metodología de estudio y tratamiento de personas con
antecedentes de trombosis, como del contexto de la investigación causal de
pérdidas de embarazos”.
Una de las voces que habían salido a cuestionar la norma era
la del Grupo Cooperativo Argentino de Hemostasia y Trombosis (CAHT), que hace
pocos días había difundido un comunicado en el que afirmaba que "las sociedades
científicas no fueron consultadas para asesorar sobre el tema y que, por lo
tanto, la ley tiene graves fallas conceptuales y peligrosas consecuencias”.
Este grupo sostenía que "estudiar ‘a todos’ no redunda en una eficaz
prevención” y que "dado el alto costo de los estudios se generarán innecesarias
erogaciones al sistema de salud”.
El veto presidencial argumenta que "el estudio temprano, aun
en edad pre fértil y fértil en mujeres asintomáticas, no sólo no se encuentra
recomendado por entidades científicas nacionales e internacionales, sino que
está expresamente desaconsejado”. A su vez, recuerda que "la cobertura de los
métodos de diagnóstico y tratamiento de la trombofilia en los casos debidamente
justificados por el médico tratante, está asegurada por el Programa Médico
Obligatorio (PMO)".
El decreto también recoge las críticas que recibió la ley
tanto de la CAHT como de la Sociedad Argentina de Hematología (SAH) y afirma
que coincide con la visión del Ministerio de Salud.
Sin embargo, desde la organización Trombofilia y Embarazo,
que impulsó y apoyó esta ley, afirmaban que la intención "no es confrontar con
ninguna sociedad médica” sino darle "un marco legal al tema para avanzar en la
investigación y garantizar el diagnóstico precoz y la igualdad de acceso a los
estudios y el tratamiento”.
Fuente: Clarín